Ese ruido en el motor...
¿Es grave o aguanta?

Lo peor de una falla mecánica es
no saber qué esperar.
No sabes explicarlo
Intentas imitar un ruido y el mecánico te mira confundido. La falta de precisión alarga el diagnóstico y aumenta las horas de mano de obra.
No sabes la gravedad
La ansiedad de no saber si es seguro mover el auto. ¿Arriesgas el motor o pierdes horas esperando auxilio por algo simple?
No tienes referencia
Sin un precio de mercado en mente, cualquier presupuesto que te den parecerá obligatorio. La falta de información te quita poder de negociación.
Antes de cualquier mecánico,
hay una pregunta.
Juan es la respuesta.
De la duda a la decisión, en minutos.
Tú descríbelo como puedas.
Juan lo traduce.
No necesitas saber de mecánica. Describe con tus propias palabras qué sientes ('pierde fuerza', 'vibra').
Juan cruza tu descripción con diagramas técnicos y genera un reporte listo para tu mecánico.
Toma el control:
¿Es urgente o puede esperar?
Esta es la pregunta que define si perdés dinero… o lo ahorrás. Juan, está allí para vos.
Seguro para conducir. Revisa la próxima semana.
Evita viajes largos. Agenda revisión pronto.
Detente. Riesgo de seguridad mayor.
Mejor información =
Mejor servicio.
Juan no reemplaza a tu mecánico. Te ayuda a entenderte con él. Llegas con una guía clara, validas el trabajo y eliminas dudas sobre el presupuesto justo.
La diferencia entre adivinar y saber.
Ante un ruido
Sin Juan
Con Juan Mecánico
En el taller
Sin Juan
Asientes sin entender
Con Juan Mecánico
Hablas el mismo idioma
Costo
Sin Juan
Sorpresa total
Con Juan Mecánico
Rango de precio justo conocido