Comprás un auto usado y no sabés qué le hicieron. Manejás el tuyo hace años y ya ni te acordás cuándo fue el último service. Vas al mecánico y asentís sin entender. Mientras tanto, el auto sigue acumulando cosas que después salen el triple de caras. Yo te lo ordeno todo, en un solo lugar, antes de que se convierta en un problema.
El chequeo, en 4 acciones
“Contame qué auto tenés”
Modelo, año, versión. 30 segundos, nada más.
“Subí lo que ya te hicieron”
O arrancá de cero si no tenés ni un papel. A partir de hoy, queda todo guardado.
“Contame si notás algo raro”
Un ruido, una luz prendida, una vibración. Te digo qué es y si podés seguir manejando.
“Mirá tus neumáticos”
Con la cámara del celular te digo el desgaste real, sin que nadie te la meta doblada en el taller.
Así queda tu auto
Estado general, qué mirar esta semana, qué puede esperar, y un precio de referencia si hay algo para reparar. Nada de sorpresas en el presupuesto.
Antes de que preguntes
¿Y si no tengo los papeles del auto?
Arrancás de cero. Desde hoy, todo lo que hagas queda en tu historial.
¿Y si no entiendo nada de mecánica?
No hace falta. Te lo explico como una persona, no como un manual.
¿Esto reemplaza al mecánico?
No. Te prepara para llegar con el diagnóstico ya hecho y no pagar de más.
¿Es gratis?
Sí, sin tarjeta, sin letra chica.